La doctora en sicología y académica de London School of Economics dice que en la actualidad los padres viven una disyuntiva entre limitar la exposición de sus hijos a la tecnología y hacerlos parte del mundo online en una realidad cambiante.

Agustín Bianchetti

El lunes 16 de noviembre se llevó a cabo el seminario “Ciudadanía Digital: Acercando posiciones entre jóvenes y adultos” en el marco de la Conferencia Anual Cultura Social Media. En él, expuso Sonia Livingstone, profesora de London School of Economics and Political Sciences, quien planteó la dificultad que representa para los padres educar a sus hijos en un contexto de creciente digitalización e incertidumbre.

Uno de los principales problemas y que provoca confusión entre los progenitores es el que presenta la llamada “responsabilidad digital”.  Por un lado, desean enseñar a sus hijos sobre tecnología y que sean parte para asegurarse de que los pequeños tengan mayores oportunidades en un mundo de creciente digitalización. Pero, por otra parte, se les dice a través de los medios que limiten la exposición de sus hijos con la tecnología, limiten su tiempo de uso en pantalla ya que, de lo contrario, serían irresponsables como padres, “una verdadera contradicción” según explica Sonia Livingstone.

El estudio de la profesora cobra vital importancia en el contexto actual, ya que debido al Covid-19, la educación se ha trasladado del aula a la pantalla. Si bien, hay quienes tienen una visión negativa de la digitalización, ésta va en aumento. Livingstone dice que los padres están en busca de un equilibrio entre métodos tradicionales y recientes para el desafío de preparar a los hijos de cara a un futuro imposible de predecir. 

Asimismo, la académica destacó el difícil trabajo que supone criar niños para el año 2030 o 2040. Por ejemplo, porque vivimos una época de cambios acelerados y ni siquiera existe claridad de lo que suceda en un futuro próximo. Resulta difícil preparar a los hijos para desenvolverse en un mundo muy cambiante e impredecible donde tengan que trabajar en oficios que no han sido creados o resolver problemas que no han sido imaginados. “Es la tarea imposible que tienen en sus manos”, dijo.

Finalmente, el llamado de Livingstone es a trabajar en los reales problemas que puede llegar a suponer una digitalización y no en caer en una suerte de odio hacia el nuevo mundo que se nos viene: “¿A qué le tenemos miedo? Quizás estamos preocupados de que los niños estén llenando el tiempo sin algún propósito. Entonces bueno, trabajemos para darle un propósito. Quizás también tengamos miedo a que los niños no hagan ejercicio gracias a la digitalización, bueno, deberíamos concentrarnos en el ejercicio entonces. O que existan muchas compañías que rastrean tus datos, bueno… habría que regular la protección de datos entonces. (…) Muchos de los miedos que tenemos con respecto a esto, tienen soluciones que no tienen que ver con simplemente sacar al niño de la pantalla”, sentenció.

Por Editor

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