#Confiable

Chequeado por: Carlos Franco

Cuando el Presidente habla de la «Red de Protección Social» se refiere a cuatro pilares que también mencionó en su discurso:

«El primer pilar es la entrega de bonos y alimentos, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el Bono para la Clase Media y el Programa de Canastas de Alimentos para Chile. El segundo pilar es la incorporación de seguros sociales, como la Ley de Protección al Empleo, el fortalecimiento del Subsidio de Cesantía los Subsidios al Empleo y la continuidad garantizada de los servicios de utilidad pública. El tercer pilar son los créditos solidarios, como los Créditos Fogape y los Prestamos Solidarios para la Clase Media. Y el cuarto pilar son los beneficios tributarios, como las postergaciones de pago de contribuciones y patentes y la devolución anticipada a las personas de sus créditos tributarios»

La matemática del gobierno

Vamos uno a uno viendo los ítems de la red de apoyo de la que habló el Presidente de la República, para tratar de hacer la matemática que lleva al mandatario a decir que los beneficios llegaron a unas 15 millones de personas.

  • La postergación de pago de contribuciones en 2021 es un beneficio que la Tesorería General de la República estimo en 730 mil personas. Acceder a la información aquí
  • La devolución anticipada de créditos tributarios benefició, según declaró el Servicio de Impuestos Internos el 1 de mayo de este año, a 1.933.388 contribuyentes.
  • El crédito FOGAPE no es asociable a una persona, sino a empresas (pequeñas, medianas y grandes). Es una persona jurídica la beneficiaria. En este caso nos remitimos al número de créditos otorgados. Entre abril de 2020 (cuando parte el beneficio) y mayo de 2021 el reporte oficial del Ministerio de Hacienda dice que son 283.719. Se desglozan de esta manera:

En la tabla se observa el total de créditos entregados por los bancos entre el mes de abril de 2020 y mayo de 2021.

  • El préstamo solidario para la clase media beneficia a «trabajadores y trabajadoras, empresarios o empresarias individuales, quienes producto de la emergencia sanitaria, hayan enfrentado una disminución superior al 10% de sus ingresos formales» (Chile Atiende). ¿De cuántos beneficiarios hablamos? El proyecto de ley dice que son 2.370.708 personas.
  • El bono para la clase media corresponde a «personas naturales entre 18 y 65 años de edad, que cuenten con ingresos superiores al ingreso mínimo mensual. Adicionalmente, se requiere que hayan experimentado una disminución de al menos un 20% en su ingreso mensual, calculado como la variación porcentual entre los ingresos promedio del período diciembre 2020 – enero 2021 y el período diciembre 2019 – enero 2020» (extracto de la ley). ¿Total de beneficiarios? 1.990.250 según proyección del gobierno

El Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

No podemos sumar a los beneficiarios de uno y otro programa así nada más porque es muy probable que se repitan las personas en más de un beneficio. No podemos usar el término «verdadero» para calificar la frase porque no daremos con certeza con un número exacto, pero sí podemos decir «confiable» con solo considerar el último punto: las canastas de alimentos. Si estás llegaron a 5 millones de familias y multiplicamos por 3 como número de integrantes estándar llegamos al número en cuestión. Esto no quiere decir que la cobertura sea robusta para esas personas y que sus necesidades hayan sido satisfechas por completo en pandemia. Solo estamos chequeando el alcance.

¿Y qué hay con el reconocimiento de organismos como el Banco Mundial y la CEPAL?

El reporte «Panorama Social de América Latina 2020» publicado por la CEPAL en marzo de 2021 dedica especial atención a los países de la región en periodo de pandemia. En la página 131 dice: «(…) en Chile, la Ley núm. 21.227 permitió el acceso a prestaciones del seguro de desempleo de la Ley núm. 19.728 bajo circunstancias excepcionales, como el cierre temporal de empresas o los acuerdos de suspensión de los contratos o de reducción temporal de la jornada. Bajo esta modalidad, el trabajador recibe ingresos provenientes del seguro de cesantía, mientras que el empleador debe seguir pagando las cotizaciones previsionales y de salud».

Al pie de la página 134 explica: «En un principio, por ejemplo, el Ingreso Familiar de Emergencia de Chile cubría al 60% más vulnerable de la población. Posteriormente, a partir de la Ley núm. 21.251 del 3 de agosto de 2020, se eliminó el requisito de vulnerabilidad y solo se requiere contar con el Registro Social de Hogares. Es así como el primer aporte llegó a 1,2 millones de hogares, mientras que el cuarto aporte alcanzó a unos 3 millones de hogares».

En la página 139 destaca el monto promedio mensual de las platas transferidas por país en 2020 para enfrentar la pandemia. Chile está bien posicionado.

Lo mismo ocurre con las transferencias dirigidas a trabajadores informales, en el caso chileno materializado en el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)

Respecto del Banco Mundial, no encontramos algún documento que destaque a nivel institucional las medidas sociales del gobierno, solamente las declaraciones de su economista Gabriela Inchauste, quien en noviembre de 2020 consultada por Emol.com sobre las medidas fiscales para enfrentar la crisis dijo: «el esfuerzo del Gobierno chileno ha sido impresionante».

Por Editor

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